5 trucos para evitar las trampas turísticas en restaurantes

Madrid, 26 de julio de 2018. Uno de los mayores problemas que tenemos cuando viajamos es el de elegir un restaurante decente para comer ya que, normalmente, ante la elevada oferta de locales solemos decantarnos por el primero que vemos, el más barato o el que tiene ‘mejor pinta’. A veces acertamos pero en otras ocasiones acabamos arrepintiéndonos de nuestra elección pues ni la comida estaba buena, ni el servicio era el esperado, ni el precio justo.

people at dining table in the garden toasting with wine

Poco importa el destino elegido pues las ‘trampas’ para turistas se dan tanto en ciudades cosmopolitas como en lugares exóticos. Por ello y, con el objetivo de alertar a los viajeros sobre posibles engaños, Musement, plataforma de reservas de actividades en destino a nivel mundial, ha elaborado una lista en la que se recogen cinco trucos para evitar las ‘trampas’ para turistas que tienen los restaurantes:

Good friends for dinner or lunch in a fine restaurant, clinking glasses

  1. Evita las zonas más turísticas. Puede parecer difícil ya que después de pasar la mañana recorriendo los monumentos o lugares más famosos de nuestro destino, lo menos que queremos es desplazarnos hasta otra zona. Pero, si buscamos un lugar en el que se coma bien, tendremos que evitar caer en la tentación de sentarnos en la primera terraza que veamos. De hecho, aunque los restaurantes del centro estén llenos de clientes, no debemos dejarnos influenciar y pensar que es porque son buenos ya que, probablemente, esos clientes sean turistas al igual que nosotros. Si aun así, no quieres desplazarte puedes optar por buscar algún local en alguna calle lateral de las avenidas principales, ahí tendrás más opciones de encontrar un restaurante mejor.
  2. Di ‘No, gracias’ cuando algún empleado te ofrezca conocer amablemente su restaurante. Es habitual encontrar frente a los restaurantes a trabajadores del local que intentan atraer clientes. Suelen acercarse a los turistas de manera amistosa, con un apretón de manos o un golpe en la espalda, todo ello con el objetivo de que entremos en su restaurante. De hecho, en ocasiones nos sentamos a la mesa sin siquiera darnos cuenta de cómo hemos llegado hasta ahí. Una vez dentro es difícil salir por lo que si no quieres que te engatusen de esta manera, aléjate en cuanto lo veas.
  3. Revisa el menú. Puede que creas que has encontrado un buen sitio pero, ojo, porque aun puedes estar frente a un engaño, en cuanto a la calidad del restaurante se refiere. Para comprobarlo nada mejor que revisar el menú y ver si los platos y productos son locales. En el caso de que la oferta sea comida internacional y poco elaborada, como patatas fritas, salchichas o pizza, puedes estar seguro de que no va a ser tu mejor almuerzo. Además, desconfía de los menús con cientos de páginas y platos, pues probablemente los alimentos sean congelados.
  4. Sospecha de los locales con nombres similares. La autenticidad también se refleja en el nombre. Por ello, es importante fijarnos en el que tienen los restaurantes de la zona en la que nos encontramos. Por ejemplo, si en unos 200 metros encontramos la Taberna Atenas, el Bar Mykonos y el Restaurante Olimpia, deberemos desconfiar pues es bastante probable que la comida sea similar a su falta de originalidad. Si tienes opción, elige un local con un nombre más personal.
  5. ¿Qué otros clientes hay? La ubicación es la correcta, el nombre encaja y el menú es el adecuado…parece que todo está bien. Sin embargo, aún te queda por comprobar qué otros clientes hay en el restaurante para verificar que aunque haya turistas, también hay personas de la zona.

Desde Musement, recuerdan que “aunque estemos de vacaciones es importante ir siempre con cautela y fijarnos en las señales que pueden alertarnos sobre un timo para evitar que nuestras vacaciones acaben siendo algo que queramos olvidar”.

 

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