Anguita, corazón de Celtiberia, un hallazgo digno de ser descubierto

Anguita: un hito monumental , austero y desconocido

Un verdadero hallazgo es haber podido encontrar aquello que uno buscaba más cerca de lo que uno creía. El que estas letras lea hallará un hito monumental, austero y desconocido, situado en la región menos densamente poblada de Europa, tras Laponia. Felipe II, Mío Cid, General Hugo, Empecinado, Islam, Roma, Celtiberia… son múltiples las ideas-fuerza que conducen a un mismo lugar; Anguita, núcleo duro del corazón de Celtiberia, es un hallazgo digno de ser descubierto.

Esta localidad se encuentra en el curso inicial del río Tajuña, en el límite de la provincia de Guadalajara, justo tocando con Soria. Tal y como se apellida su Santa Patrona, el núcleo del pueblo se alza sobre una lastra caliza. Bajo de ella, en un hocín, o angosto, labrado por la fuerza del joven río, se halla un barrio especialmente pictórico, La Hoz. Este barrio y el que se alza sobre la lastra concurren en el centro del pueblo, sitio densamente poblado por casones serranos y algún que otro palacete, en torno de una espaciosa plaza mayor.

El enclave es un lugar predispuesto para el plácido, y en verano fresco, sueño. Los aires puros de la comarca atrajeron al Nobel Ramón y Cajal (su mujer se aquejaba de una enfermedad respiratoria, y la ama de llaves era anguiteña), lo mismo que a Felipe II, quien durmió en el lugar por una noche. De entre todas las pernoctaciones acaecidas en el lugar destaca la que allá por el Medievo practicó Rodrigo Díaz de Vivar, razón por la cual el pueblo, con la denominación de “Cuevas de Anguita”, aparece en el Cantar de Mío Cid.

La presencia de grabados rupestres (Cueva de La Mora) y asentamientos (“La Covatilla”), evidencian lo antiguo del poblamiento de esta área. El municipio de Anguita cuenta con una de las mayores densidades de restos de la antigua civilización de los celtíberos. El Castro del Hocincavero (“Los Castillejos”), la necrópolis de “El Altillo” (en Aguilar de Anguita), o la antigua población de La Cerca, posterior campamento romano, son algunos ejemplos de lo dicho.

Poca duda cabe de que una privilegiada orografía, en términos geo-estratégicos, así como la abundancia de agua y de generosos pastos, ayudó a que la densidad de celtíberos fuera tal. De hecho, la importancia del enclave se mantuvo en tiempos islámicos, siendo el emblema del lugar, el torreón árabe conocido como Torre de la Cigüeña, parte de un antiguo sistema defensivo de vigilancia. Tierra fronteriza, primero entre árabes y cristianos, luego entre Castilla y Aragón, Anguita alcanzó a ser un lugar especialmente próspero durante la Edad Moderna. Testimonio de ello son los restos de batanes, tintes y telares que aún se conservan. Sus lanas, por obra de la célebre familia de mercaderes de los Ruíz, llegarían, incluso, a ser célebres en Flandes.

Los caudales generados en el lugar motivaron la construcción de interesantes edificios. De entre todos los monumentos de Anguita destacan sus tres iglesias. La primera, y de mayores dimensiones, es una ermita, la de la Virgen de la Lastra, originariamente románica pero que vería consagrada su actual imagen en tiempos posteriores (finales del S. XVII, principios del XVIII). Dentro de ella se custodia a la patrona del lugar, en honor de quien se celebran durante el primer fin de semana de octubre sendas fiestas patronales. El segundo templo en tamaño es la iglesia parroquial de San Pedro, hermoso templo de transición del románico al gótico, sito en el barrio de La Hoz, que destaca por su impecable bóveda de crucería. El tercer y más menudo de estos sacros edificios es la ermita de La Soledad, típico humilladero, eso sí, con doble entrada y antiguo atrio (hoy desaparecido).

Al lado de lo sacro, destaca singularmente lo profano. Como antigua Cabeza de Partido Judicial, y lugar donde se reunían las Cortes del Común de Villa y Tierra (posterior Ducado) de Medinaceli, Anguita contó con interesantes construcciones civiles. Subiendo la lastra desde la plaza mayor se encuentra un hospital de beneficencia, con un interesantísimo portal dovelado. Sendas casonas señoriales se levantan en el centro del pueblo, siendo todas ellas eclipsadas por el antiguo palacete que hoy hace las veces de ayuntamiento.

El arquitecto Manuel Manzano-Monís y López-Chicheri describe el histórico edificio en los siguientes términos: “En la Plaza Mayor de Anguita destaca, sobre toda la fábrica urbana el propio edificio que alberga el Ayuntamiento, con una fachada de arco adovelado, alfiz y patio acorralado interior rodeado de columnas y artesonado que enseñorea al pequeño palacete. Se entra bajo un arco de dovelas en semicírculo al que corona un escudo señorial testigo de su grandeza. Detrás de la puerta principal aparece un portal donde sólo hay dos placas conmemorativas: una embocadura da acceso al corral, con artesonado de madera, descubierto. Una escalera conduce al Salón de Plenos y al despacho del Alcalde y demás estancias”. Con todo, más allá de lo propiamente arquitectónico y artístico, la importancia del edificio recae en los actos que en él tuvieron lugar.

Anguita ocupa un interesante lugar en la Historia de España. El 25 de abril de 1813 se levantó Acta de instalación de la Diputación Provincial de “Guadalajara con Molina”, la primera constituída en el Reino, conforme a la Constitución de Cádiz de 1812.  El por qué tuvo lugar en Anguita tal acto no es casual.

Durante la Guerra de la Independencia, en el actual término municipal de Anguita, concretamente en el paraje del Buendesvío (Rata, actual Santa María del Espino) tuvo su cuartel general y archivo El Empecinado. El General Hugo, padre de Víctor Hugo, arrasó la zona en su búsqueda, teniéndose testimonio, si seguimos sus memorias, de cruentas batallas en la zona, concretamente en Peña el Águila. No es extraño, pues, que el cercano pueblo de Luzón, así como la villa de Cogolludo o la ciudad de Sigüenza aparezcan en “Los Miserables”.

El próximo abril se cumplen doscientos años de esta, hoy discutida, institución: la Diputación Provincial. Con motivo de este aniversario se han programado varias actividades que se iniciarán con una conferencia titulada: “Anguita hace 200 años: nace la primera Diputación Provincial”, a cargo de un servidor, el próximo día 30 de marzo, Sábado Santo, en el salón de plenos del Ayuntamiento.

¡Anguita os recibirá con los brazos abiertos! Creánme… ¡el lugar bien merece una visita!.

Javier Serrano Copete

 

Sábado, 30 de marzo de 2013, a las 13 hs

Salón de plenos – Ayuntamiento de Anguita

Conferencia de Javier Serrano Copete sobre el Bicentenario de la constitución de la primera Diputación Provincial siguiendo la Constitución de Cádiz. Sábado Santo, 30 de marzo.

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 + INFORMACIÓN SOBRE EL TEMA:

Serrano Copete, Javier (2008). “Una historia de Anguita: el pueblo y su entorno”. Guadalajara, España: AACHE Ediciones.

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mapa Anguita

 

JAIME ROIG DE DIEGO

Jaime Roig de Diego es artista plástico, escritor, y publicitario. Ha ejercido como Director Creativo de MATAS Publicidad,sl, durante muchos años Su primer libro: EL IN-PERTINENTE , es una recopilación de artículos publicados en IN-MEDIATIKA, junto a textos y relatos inéditos. Cada capítulo lleva una ilustración original y, al final una separata con una selección de cuadros de diferentes épocas. Compra EL “IN-PERTINENTE” Jaime Roig de Diego en Amazon . http://www.amazon.es/ y léelo en papel o en tu dispositivo Android, iPad, iPhone, Mac o Windows 8. Y, por supuesto, también puedes leer el libro Kindle en tu Kindle o Kindle Touch.

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