Barrio Sésamo (Updated!)

Vivimos sentados en un mundo virtual con los pies colgando. Tal como, cuando éramos niños urbanos y nos llevaban, en verano, al pueblo de alguno de nuestros padres (en la época en la que ellos, los padres, generalmente eran dos, casi iguales de edad, y de distinto sexo, cosa que no garantizaba el éxito ni en la pareja ni con los hijos).

Por entonces nos arremangábamos los pantalones para mojarnos los pies en un riachuelo de mala muerte, aunque de aguas cristalinas y heladoras que refrescaba los culetes de la chiquillería.

Aunque aparentemente inocente, ese arroyo tenía su leyenda negra por haberse llevado a una niña, “la ahogadita”, inocente Ofelia aldeana, fantasma local para advertencia de los niños vivos. Ese tributo que siempre acaba pidiendo la tierra como dicen en su sincrética religión los Orishas.

Ahora la diferencia es que por debajo de los pies, discurre un laberinto de Redes como los ríos de la Divina Comedia, y nosotros estamos cómodamente sentados, pilotando una nave que nos lleva por ese entramado de vida social, relaciones, contactos para-profesionales, intereses comerciales, cantidad de información y muchísimos “amigos”. Casi como el deseo de la canción de Roberto Carlos “Yo quiero tener un millón de amigos”. Algo monstruoso entre Paulho Coelho y Amazon.

Los que no vivieron el delicioso encanto de recibir las almibaradas tarjetas postales de mi tía Pilar y otras tías propias, a veces con purpurina o con vistas nevadas de la Catedral de Burgos (traducción: Vintage& glossy design), pasaron un tiempo en que sólo les felicitaba por su cumpleaños la familia (en el desayuno) y “El Corte Inglés” ( por carta). Hasta qué llegó facebook y las APPgendas, que te permiten felicitar a gente que no te acordarías de que existe ni aunque tuvieras la mente prodigiosa de John Nash, y en verbigracia, ser felicitado por los mismos.

A veces dudas de, sí todos esos amigos, followers o seguidores, son reales o están constituidos por partículas de electrones y los fábrica una división de Microsoft, Apple o los nuevos Basilidianos. Por eso, cuando los organizadores de CENANDO CON del Restaurante “La Mémé”, me propusieron cenar en ese encantador local, con gente real, me pareció una idea fenomenal

Ya dije que me parecía increíble que en la simbólica fecha de 1 de Julio, puerta grande de la canícula, y en pleno Mundial de Fútbol, cuando parece que la única obsesión de la gente es correr a ponerse en chanclas y pololos, alguien tuviera el valor de vestirse e ir a cenar para escuchar las historietas de un artista “In-Pertinente”.

Mis dudas se disiparon al ver en el segundo espacio de “La Mémé”, a un target group, de lujo. El público que todo artista querría tener: un grupo de personas corteses, afables, curiosas, y culturalmente inquietas, a las que espero no haber decepcionado y/o aburrido.

Para mi fue muy agradable esa sensación de contacto en ese formato en el que no presentas un libro, no expones tus últimos cuadros, “no vendes” nada en concreto. Aunque cualquier formato es bueno si te acerca al público, a la gente real, que tiene oportunidad de preguntarte de averiguar, de..¿por qué no?…indagar o curiosear cosas más o menos personales. Se supone que somos personajes públicos expuestos en todos los postes de esas autopistas de la superinformación en internet. ¡Cómo no va a gustarnos el contacto con la gente de verdad!.

Aunque eso es muy personal. Desde el archiconocido y tópico caso de Salinger hasta el de algunos pintores amigos míos, que odian ir a sus propias inauguraciones. (Yo confieso aborrecer “La nit de L’art”, que renombraría como “La Nit artílica”. (He visto entrar en el local de mi galerista, a señoras con los pies destrozados y un poquito pedo, buscando un sofá para desparramarse).

Pero al fin y al cabo, exceptuando esto de la noche alcohólica y casi sin arte, en estos encuentros más íntimos sí reproducimos el modelo pedagógico de Barrio Sésamo:

 

Epi – Hoy vamos a distinguir entre virtual y real

Blas – Si una persona está en twitter o facebook es virtual

Epi – En cambio…

Blas  …si se rasca el bolsillo para ir a cenar contigo, es real.

 

(Y además…¡mi héroe!)

Jaime Roig de Diego

 

8 Julio 2014

JAIME ROIG DE DIEGO

Jaime Roig de Diego es artista plástico, escritor, y publicitario. Ha ejercido como Director Creativo de MATAS Publicidad,sl, durante muchos años Su primer libro: EL IN-PERTINENTE , es una recopilación de artículos publicados en IN-MEDIATIKA, junto a textos y relatos inéditos. Cada capítulo lleva una ilustración original y, al final una separata con una selección de cuadros de diferentes épocas. Compra EL “IN-PERTINENTE” Jaime Roig de Diego en Amazon . http://www.amazon.es/ y léelo en papel o en tu dispositivo Android, iPad, iPhone, Mac o Windows 8. Y, por supuesto, también puedes leer el libro Kindle en tu Kindle o Kindle Touch.

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