Grado de satisfacción

He estado “desenchufado” un par de semanas: “unplugged”, sin internet, con mi tarifa 3G fulminada, y mis terminales tan inútiles como una yogurtera. 

Ha sido entonces cuando me he dado cuenta de lo que la tecnología ha hecho con nosotros. Ríete tu de la invasión de los ultracuerpos y las vainas de guisantes (los fans de la Ciencia ficción y las películas de culto ya me entienden). Estamos poseídos, oigan. Dependemos de todo lo que hemos creado alrededor de las posibilidades que nos han presentado. La red nos ha engullido. Y no hay nada que decir. Personalmente estoy encantado de poder comunicarme con mi público, con mis amigos, y disfrutar de las innumerables posibilidades que el mundo digital pone a mi servicio.

Lo peor es ese mundo paradójico y sobreactuado que estamos obligados a padecer al tener un problema técnico o administrativo. Ahí te las tienes que ver con un staff (una corte) de técnicos que está delante de ti, pero que se consideran los nuevos taumaturgos y se sienten en un plano astral diferente y por supuesto superior. Estos demiurgos de baja graduación son el dolor en el trasero que hay que soportar, hasta que venga una nueva generación de profesionales que ya está tardando.

Les hablaba de esas encantadoras películas de Invasión de monstruos alienígenas de los años 70. Pues el otro día, Movistar me dio la oportunidad de conocer a una humanoide seca, hierática, displicente, que ante una sencilla petición y dispuesto a pagar el servicio, llegó a una actitud rayana al insulto. Alguna alarma debió saltar en sus coordenadas mentales, porque bruscamente, como si por un pinganillo (me fijé si llevaba uno, pero no) hubiera recibido una llamada de atención, intentó, súbitamente, empatizar. Lo malo del método fue que me ofreció la puñetera televisión “por sólo un euro más”.

Entonces es cuando aparece “Yupilandia” un mundo irreal, que no sé si lo diseña también el señor Arriola, los de Pixar, o una comunidad residual Hippie que vive en California. Y al día siguiente recibes una llamada de Movistar para averiguar tu Grado de satisfacción con respecto a la visita del día anterior.

Lamentablemente estas encuestas son cerradas como las listas electorales. No permiten verter opiniones de un usuario cabreado en una de sus tiendas, ni dar ideas de cómo desconectar a rubias replicantes y enviarles a la cosecha del apionabo.

Las grandes Empresas, los Bancos, los Partidos políticos, como empresas que son, todos, se gastan auténticas burradas en campañas de comunicación; y luego la cruda realidad es que te racanean o te maltratan en una ventanilla. Vuelve el cuento de “El Rey desnudo”(*) en versión puntocero. Aquí al Rey consumidor, desde los medios, se le dice que es el Emperador, y en la calle se le tiene en purititas pelotas.

No me extrañaría que Isabel Pantoja, a la semana de estar en el Centro Penitenciario, reciba un cuestionario de “Grado de Satisfacción”; para puntuar la simpatía de las funcionarias, el aspecto de las instalaciones, la temperatura de las duchas y dar una valoración gastronómica.

A propósito de Andalucía, tierra de María Santísima, antigua Tartesos, patria de los Reyes Magos, vientre natural de España, Al-Andalus sentimental en el cromosoma de mucha gente incluído algún expresident de la Generalitat: en Málaga se ha producido el relevo de Izquierda Unida. Se va el olvidable Cayo Lara que tenía nombre de emperador romano y talla de pedestal sin la estatua.

Llega Alberto Garzón Espinosa, que ha nacido en Logroño como las dulces y correosas pastillas de café con leche, vivido en Rincón de la Victoria (la Marbella del Este), y diputado por Málaga. Llega para hacerse cargo de la Izquierda (punto). Vaticina el fin de la socialdemocracia y tiene un libro que se llama “Esto tiene arreglo” (Destino), frente al mantra de cabreo general, de “los nuevos pobres”, léase la burguesía y los treintañeros universitarios que, en secreto admiran a la cuádriga de PODEMOS, porque en el fondo son colegas de la “Uni”, y están muy preparados (como si Albert Rivera no fuera jurista, o los de UPYD llevaran boina).

Alberto Garzón estudió Economía en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Málaga. Luego, en la Universidad Complutense de Madrid, obtendría el Máster de Economía Internacional y Desarrollo.

Si todos volvemos a ser obreros, dado que alguien ha desmontado la clase media, yo prefiero a un Economista en la izquierda que al “Club de los politologos huecos” (los que hablan con tanta naturalidad de “alguien que no era de nuestra clase” y ya gastan más en seguridad que Justin Bieber).

De esa Andalucía que acuña lo mejor y lo peor de la marca España: Fermento y pudridero, bellísima anestesiada como una muertita de Poe vestida por Vitorio y Lucchino, hoy, nos llega una imagen triste: Cayetana de Alba , parece estar en un estado muy delicado.

Ya ven, esto es una Opera Pop: Duquesas dolientes y jornaleros intelectuales que leen a Kant. A España sólo puede salvarle una costilla de España, no un cambur bolivariano. Lo positivo es que, justo desde esa tierra que representa la pasión, parece que llega una figura seria a equilibrar la balanza y a ocupar un liderato que Pedro Sanchez (PSOE) en una Gimkama de vacuos bandazos, parece que no puede asumir.

Y con este panorama les recuerdo que el año pasado ustedes se quejaban del anuncio de la Lotería de la Navidad. A mi, este año si me preguntan el grado de satisfacción, les contesto:

– Na na na na naaaa na-na naaaaaa

 

Jaime Roig de Diego

 

Noviembre 2014. Ilustración RdD

 

(*) Popularizado por Andersen, recogido del “Libro de los ejemplos del conde Lucanor y de Patronio” de el Infante Don Juan Manuel. SXIV.

JAIME ROIG DE DIEGO

Jaime Roig de Diego es artista plástico, escritor, y publicitario. Ha ejercido como Director Creativo de MATAS Publicidad,sl, durante muchos años Su primer libro: EL IN-PERTINENTE , es una recopilación de artículos publicados en IN-MEDIATIKA, junto a textos y relatos inéditos. Cada capítulo lleva una ilustración original y, al final una separata con una selección de cuadros de diferentes épocas. Compra EL “IN-PERTINENTE” Jaime Roig de Diego en Amazon . http://www.amazon.es/ y léelo en papel o en tu dispositivo Android, iPad, iPhone, Mac o Windows 8. Y, por supuesto, también puedes leer el libro Kindle en tu Kindle o Kindle Touch.

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