Gran acogida de la novela de Celia Velasco

El pasado jueves el Bar Cuba Colonial acogió la presentación de la primera novela de Celia Velasco-Saorí ,”Los atardeceres de Julia”. Sobre las 20:00h se daban cita más de un centenar de personas que no se quisieron perder la oportunidad de ser los primeros en poder felicitar personalmente a la escritora que estaba arropada por su popular família, sus hijos, entre ellos el famoso pintor Carlos Prieto (de cuya obra pictórica ha tomado prestado un trozo para su flamante portada) y su marido, el veterano periodista Pedro Prieto. Además durante la presentación hubo un incesante goteo de personalidades del mundo del periodismo, arte y cultura de la sociedad palmesana que no quiso faltar a esta cita, entre ellos parte de nuestro equipo de redactores, encabezada por el artista Jaime Roig de Diego, además de nuestra directora, Sandra Llabrés.

Celia Velasco-Saorí radiante durante la firma de libros.

Una resplandeciente Celia, después de ser presentada por el también popular periodista Carlos Durán (UH Radio), dedicó unas sentidas palabras al numeroso público asistente que abarrotaba el conocido local. Acto después comenzaría a firmar libros hasta bien entrada la noche.

El periodista Carlos Durán presentando a la escritora.

Mientras todo esto sucedía se sirvió un delicioso cóctel que junto a la música en vivo tocada al piano, hizo de la velada un momento memorable.

A la presentación acudió mucho publico que no quiso perderse la cita.
La autora dedica unas palabras de agradecimiento.

No es la primera novela que escribe pero sí la primera que publica y además la escritora ya ha avisado de que está trabajando en su próximo libro ¡prometiéndonos que dará de qué hablar!

Jaime Roig de Diego, Mietta Leoni y Sandra Llabrés

Sin duda Celia, que en Mallorca es muy conocida, no es nueva en esto de la escritura y comunicación ya que ha sido presentadora de programas de sociedad en Radio Popular, profesión que también alternó con la de periodista en prensa escrita durante más de diez años. Años más tarde emprendió una nueva etapa como empresaria de Publicidad, Marketing y RR.PP. Ha sido organizadora de eventos y ha publicado y editado libros como La Guía de Mallorca ( en cuatro idiomas y durante 12 años consecutivos) y Quién es Quién en la Política Balear. También ha editado libros para el Ajuntament de Palma, y el Parlament de les Illes Balears. Después de tocar muchas teclas en su vida, ha retomado su pasión por las letras, leyendo más que nunca, y escribiendo muchas horas al día, recordando las palabras de su profesor de Literatura, el ilustre escritor y poeta Gerardo Diego, quien ya vaticinó un brillante porvenir como escritora.

A Celia le gusta denominarse “contadora de historias” , por eso esperamos que éste sea el principio de una historia como novelista fructífera y feliz.

Jaime Roig de Diego y Sandra Llabrés posan divertidos durante la presentación.
“Una presentación de gala, en un decorado de cine para un Libro de película”.
Como en muchos otros atardeceres del invierno breve pero hosco de la isla, Palma se entregaba al crepúsculo, malhumorada, destemplada y despeinada por una ventolera impertinente.
Esa, pensé, debió ser el tipo de tarde en la que Frederic Chopín y Aurore Lucile Dupin, baronesa Dudevant, con sus hijos Maurice y Losange llegaron a Valldemossa, después de tres semanas de buen tiempo en Son Vent.
El Bar Cuba Colonial, parece un bajel varado en la Avenida Argentina, con la proa a punto, no se sabe si de volver a navegar o de despegar hacia la luna como en “Las aventuras del Barón Munchausen”.
Este jueves, el Cuba está radiante. Es un ascua de luz y tiene los balcones engalanados de rojo para la ceremonia de una noche de exaltación de las letras y una fiesta para celebrar un alumbramiento y una puesta de largo: el de un libro y de una escritora.
Cuando voy acercándome puedo ver en un balcón en la penumbra dos siluetas. Son una mujer y un perro. Al llegar a los pies del edificio veo, que el animal es un albo Lhasa Apso. La mujer le da una orden y entran los dos en la habitación dejando un vuelo de visillos.
En la calle hay alfombra roja, cadenas para reservar el acceso a los coches VIP, y un ambiente de gran gala, ya en el exterior.
Los libros suelen ser dignos hijos de sus autores y estos les procuran un bautizo a la medida. Son como los barcos. Una buena botadura es señal de buen fario. Una mala presentación, se nos antoja a los autores, que otorgará una vida breve, una existencia anónima, o una muerte prematura.
La primera novela publicada (tiene otras escritas en espera de editarse) y a la que ha tocado la suerte de inaugurar la travesía literaria de Celia Velasco, va a nacer como una estrella: entre flashes, brindis, entrevistas, famosos, música, el cariño de su familia, el calor de los amigos y la curiosidad general.
Las paredes del viejo Cuba , hoy Cuba Colonial, han visto pasar las páginas más interesantes de un barrio antaño fronterizo, marinero, extramuros, canalla , honrado, popular… y hoy trendy, cool, nuestro Soho particular, lugar de nuestras nocturnidades y nuestras copas.  Pero este bello edificio difícilmente olvidará la noche en la que tanta gente de los medios de comunicación,  artistas plásticos, escritores, poetas, gente del espectáculo, anticuarios, dieñadores, modistos, zapateros, poetas, taurinos, músicos, y personas relevantes de la sociedad palmesana, pasaron religiosamente a que Celia Velasco–Saorí oficiase el viejo ritual de dar a cada uno un poco de lo más sagrado de un escritor: unas palabras manuscritas, una dedicatoria personal con tinta y pluma, que son la espada y la sangre del escritor, su tormento y su éxtasis.
Gozosamente, Carlos Prieto, iba destapando cajas de libros de su madre con las cubiertas ilustradas por una obra suya convertida en portada y solapas. En muchos momentos era prácticamente imposible circular o desplazarse unos metros, dada la cantidad de invitados.
En cierto instante, oí una voz masculina con voz enérgica y un punto suplicante llamar:
– ¡Julia!
Ví a una mujer que bruscamente se dirigía en dirección contraria a la voz, y creí reconocer a la mujer del balcón, la dueña del perro blanco.
La música no cesaba de envolvernos, los valets no dejaban de seducirnos con pequeñas tentaciones suculentas, y vinos de varietales bendecidas por los dioses.
Al cabo de las horas, Frank Sinatra  era un personaje de reducido tamaño que actuaba en el estrado.
En la pista, Celia bailaba standards inmortalescon su Pedro Prieto, que ejerció de orgullosísimo anfitrión, con la discreción que le caracteriza. Seguro que él hubiera querido esfumarse y dejar brillar aun más a su mujer, pero un barco navega mejor si un vigía avezado y cariñoso cuida que nada perturbe la travesía.
Jaime Roig De Diego.
2 Comments
  1. Todo tenía que salir así de bien. La fiesta fue genial, el lugar es mágico, estaba todo el mundo, el cocktail era tan delicioso que por una vez no pude seguir los preceptos de Carmen Lomana. Con estos mimbres. sólo tuve que entreabrirle las puertas…y la loca de la casa (la imaginación, según Federico), salió corriendo.
    Un afectuoso saludo
    Jaime RdD

  2. Además de mi más sincero agradecimiento para este equipo de inmediatika, mi emoción hoy se ha centrado en Jaime Roig de Diego, que con la “poesía” que le ha dedicado al evento de la presentación de mi novela, me ha llenado de orgullo.
    Gracias.
    Un beso.
    Celia Velasco-Saorí

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