Me enveneno de azules

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Ahora si.
Ahora parece cierto que el dios de la lluvia montado en un voltor negre, ha sobrevolado la isla para llorar pesadas, copiosas, intensas y espero que beneficiosas lluvias otoñales.
Escribo eso sin saber los daños colaterales -siempre los hay-, y sólo espero que nuestra dejadez secular, nuestra falta de cultura del agua, no haya dejado en alguna cuneta, en cualquier torrente, una infeliz víctima que, encima -dadlo por cierto-, será estigmatizada con su propia culpabilidad, por imprudente, torpe y temeraria.

Nos hemos pasado el verano acortando duchas; he desarrollado tendinitis al alimentar mis plantas con regadera para no desperdiciar, y ahora… los torrentes desaprovechados, ¡el agua a la porra!. Toneladas de ella se van al mar por donde pueden.
Pero… eso si: cada municipio tiene su normativa para que seas multado si te ven abandonar una manguera. Nos va el Gestapeo, la acusación vecinal, el Somatem para vengarnos de que el vecino tiene un Audi, no me quiso vender ese trozo de terreno, o su chucho se comió mi Coleus.

Si Israel tuviera nuestras capacidades hídricas, seguro que hubiera construido los Jardines colgantes de Babilonia.0 como atractivo turístico, empresarial y modelo sostenible.
Lo decía con mucho acierto una locutora de informativos:

– “Palma no se satura con ese aluvión de turismo, se colapsa con cuatro gotas” . Y nuestras costumbres, añado.

Esto es, triste y azul, el final del verano – que es también una canción del Dúo Dinámico -. Ahora es cuando añoramos de verdad el verano azul celeste que nos deja entre la vuelta al cole, a la dieta y a la depresión post vacacional.

Todos los veranos siempre fueron azules, sobre todo desde que el de Antonio Mercero, se repuso una y otra vez en la tele.
Ahora llega a Palma, Juanjo Artero, que aún arrastra el eco de la famosa serie, a pesar de ser un reconocidísimo actor adulto. Viene de pareja artística de la gran Lola Herrera que es como ser Rey consorte en el mundo de la escena teatral.

Con todo el mundo regresado del veraneo, nos traen “La velocidad del otoño”, un texto de Eric Coble (adoro las comedias de tresillo y ¡este es rojo!), en el que se no se habla de meteorología sino de:

“Un problema que existe con mayúscula, y que no se atiende, porque vivimos en una sociedad en la que parece que hay que depositar a los viejos en algún sitio y eso es como si se deposita un saco de algo, no puede ser, tiene que haber otra forma”.

Son palabras, casi desgarros, de la actriz.

La pieza teatral cuenta la historia de Alejandra que, como su intérprete, tiene 81 años y se atrinchera en su casa, de la que quieren echarla sus hijos, armada con cócteles molotov.

“Antes la gente se moría a partir de los sesenta y la sociedad no está programada para esta nueva vejez que hay ahora”.

Va a resultar (esto lo digo yo), que estamos en una sociedad con los jóvenes emigrados en el extranjero, los trabajadores de mediana edad viejunos y cansados llevando el país sobre su chepa, y una nueva generación de “joviejos” con análisis de libro, que hacen pilates, y, gracias a cosas como el Corega, el TenaLady -Tena Man, y el Danacol…comen, viajan, bailan y votan (a veces lo mismo que sus nietos y bastante distinto que sus hijos y que ellos mismos en otras épocas).
Cualquier día levantan los adoquines y tenemos un “15-S” (de senior) o un “Mayo-Yayo” al grito de

“¡Aun nos quedan fuerzas para lanzaros Molotovs!”

Este ha sido un verano especialmente azul gracias a la campaña de Estrella Dam que ha usado las mujeres azul indigo de Marc Jesus, el pintor más mediterráneamente menorquín. Mas representativo de la isla blanca y azul incluso que las propias Avarcas y el Gin Xoriguer.
Me lo presentó Carlos Quintana de Zenitart, otro menorquin que observa a su isla desde un catalejo mental en su atalaya del Port de Sóller.
El galerista y tambien pintor, en cuanto ve aparecer una de “les dones blaves”, de Marc, arrastrada por el viento de Menorca, sale al puerto a recibirla y la lleva a que su dulce Montse Querol la arrope y que no se destiña.

Surfeando por la red, me llegan besos azules de Margarita Mora Salva, la enfermera en la que se ha reencarnado Frida Kahlo. Los devoro y saben a aquellos caramelos de “La Violeta” que le regalaba Alfonso XIII a su amante.

La velocidad del otoño empieza a acelerar y por eso yo, me enveneno de azules leyendo “Azul metálico” de Lan S. García Coll y poniéndome un exceso de Bleu de Chanel.

 

Jaime Roig de Diego
25 Sept 2016-09-25
Ilustración RdD
http://auditoriumpalma.com/es/agenda-de-espectaculos/la-velocidad-del-otono-con-lola-herrera-y-juanjo-artero
“Azul metálico”. Editorial Moixonia @Moixonia
https://www.facebook.com/pages
http://www.filmaffinity.com/es/film593066.html
http://www.indyrock.es/meenvenenodeazules.htm

JAIME ROIG DE DIEGO

Jaime Roig de Diego es artista plástico, escritor, y publicitario. Ha ejercido como Director Creativo de MATAS Publicidad,sl, durante muchos años Su primer libro: EL IN-PERTINENTE , es una recopilación de artículos publicados en IN-MEDIATIKA, junto a textos y relatos inéditos. Cada capítulo lleva una ilustración original y, al final una separata con una selección de cuadros de diferentes épocas. Compra EL “IN-PERTINENTE” Jaime Roig de Diego en Amazon . http://www.amazon.es/ y léelo en papel o en tu dispositivo Android, iPad, iPhone, Mac o Windows 8. Y, por supuesto, también puedes leer el libro Kindle en tu Kindle o Kindle Touch.

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