Tikillesbalears

Siempre he pensado que los habitantes de las Baleares hemos “jugado” poco a eso de “ser islas”. Los que viven en “el continente”, como dicen los ingleses, tienen una idea de la condición isleña, un poco como de chiste de naúfrago. Piensan que a los niños, jugando al fútbol, se les cae la pelota al agua, que vamos por ahí esquivando cocos que se caen de las palmeras…Creerán ustedes que es una exageración, pero en cierta y gran medida es así. La demostración de ello es que en cuanto los visitantes llegan y ven palmeras, se sienten reconfortados, como si reafirmasen su cliché.

Nunca entendí como con nuestra temperatura estival, seguimos con las pautas culturales de traje y corbata para los momentos de protocolo. Deberíamos tener nuestro propio vestuario para cumplir en los momentos formales, como lo hacen en República Dominicana, Puerto Rico, México, Panamá, Venezuela, en el Caribe de Colombia, en la Costa Ecuatoriana, Canarias, Filipinas y otros países de Centroamérica… mediante la Guayabera. O en la Polinesia, Bahamas…con otros atuendos. Precisamente para no acabar como hemos terminado finalmente nosotros, que vas a cualquier sitio y ves a los hombres con pantalones “cortados”, abarcas o vete tu a saber que calzado, y ternos superiores de toda condición, en una galería de exponentes del desparramamiento de las carnes y ausencia de la mínima elegancia.

Cuando tanto se nos llena la boca de raíces e identidad, no sé que tienen de nostro los “polos” o las camisetas compradas en Carrefour.

Nosotros debimos haber creado algo propio, entre el Vestir a l’ample y el haragan contemporáneo. (Estoy hablando mayormente de los hombres, que son los que sufren más y se escapan peor del calor; pero claro, hubiera sido ideal, que fuera para todos).

Me ha venido esta idea  al ver la muy Pop expo del Museo Branly de Paris “Tiki Pop”. Una muestra que recoge el movimiento breve pero que caló hondo en los Estados Unidos de los años cincuenta y sesenta: la subcultura Tiki. Fue un estilo kitsch de inspiración polinesia que trajo cosas tan singulares como las camisas hawaianas, las máscaras étnicas y los cócteles adornados con una sombrillita de papel.

Donde hoy hay Beachs Clubs con camas balinesas, tuvimos aquí, hace un par de décadas Bares y Restaurantes de bambú con Cartas de inspiración exótica y Cocktails de volcanes humeantes. Lo asiático no había entrado de un modo tan global.

Pensándolo bien, y ya puestos, si lo que esperan los turistas es exotismo y palmeras, lo segundo (las palmeras), ya lo tenemos, si el picudo lo permite (que digo yo, debe ser más de uno… aunque nosotros que somos unos acojonados nos referimos a ése enjambre de hijos de su madre como si fuera uno solo y pluriempleado).

Los Tikis, le darían carácter y los podríamos adaptar a nuestra idiosincrasia. Lo de los ídolos se nos da bien. Tenemos tradición en lo de “adorar”; nos da igual Sor Tomaseta o el Becerro de oro. Será nuestro “manfutismo” proverbial, la resiliencia isleña o un gen endémico. Urbanísticamente ya hemos hecho tantas c… que unos churros más de cartón piedra, no van a empeorarlo.

Miren, la estatua de Ramón Llull de la Rotonda de Sagrera ya puede valer. De lejos ya parece un Tiki de bienvenida.

Luego, esparcidas por la ciudad: un TIKI longaniza, un TIKI Siurell, y así… hasta llegar a uno coronado por una elipse que sería el gran TIKI ensaimada, que daría mucha sombra. Alimentados con energía solar, podrían tener WiFi, pantalla de información turística y tal vez W.C.de pago, que de eso vamos escasos.

Serían punto de atracción, los guiris se harían selfies, o fotos “aguantándolos”, como hacen con la torre de Pisa.Naturalmente hay que diseñar unas camisas de higos chumbos, unos pareos de flors d’ametler y unas chanclas de piel autóctona, hechas aquí, para que las autoridades vayan a recibir al aeropuerto. Así de fresquitos, se les pondrá mejor sonrisa, los goterones no les caerán por los canalillos naturales del body (ustedes ya saben cuales, no me hagan concretar), y todo será más…TIKI-TIKI.

Si les hacen Conseller o Consellera, ya me lo agradecerán.

Jaime Roig de Diego

 

Expo:

“L’Amérique rêve son paradis polynésien”

Du mardi 24 juin au dimanche 28 septembre 2014

(hasta el 28 de Septiembre)

Musée du quai Branly. 37, quai Branly.  75007 Paris. Tél. : 01 56 61 70 00

 

Libro:

“Tiki Pop. America imagines its own Polynesian Paradise”

Sven Kirsten

Tapa dura, 24,8 x 32,4 cm, 384 páginas. € 39,99

Editorial Taschen

JAIME ROIG DE DIEGO

Jaime Roig de Diego es artista plástico, escritor, y publicitario. Ha ejercido como Director Creativo de MATAS Publicidad,sl, durante muchos años Su primer libro: EL IN-PERTINENTE , es una recopilación de artículos publicados en IN-MEDIATIKA, junto a textos y relatos inéditos. Cada capítulo lleva una ilustración original y, al final una separata con una selección de cuadros de diferentes épocas. Compra EL “IN-PERTINENTE” Jaime Roig de Diego en Amazon . http://www.amazon.es/ y léelo en papel o en tu dispositivo Android, iPad, iPhone, Mac o Windows 8. Y, por supuesto, también puedes leer el libro Kindle en tu Kindle o Kindle Touch.

2 Comments
    1. Celebro que estés de acuerdo conmigo Felipe. Pero nunca es tarde si la dicha es buena. Me encantará ver a nuestros próceres y próceras ( ellos hablan así), con esos diseños. Son más fresquitos, pero ¡ojo!, los estampados de figa de moro no estilizan, aunque el pareo de flor de almendro puede dar un delicado toque Madame Butterfly.
      Un afectuoso saludo.

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