tu columna: el eje de tu salud

Seguro que la gran mayoría de la gente cree que sin columna no nos aguantaríamos derechos, y tienen razón, en parte…

La columna, móvil y flexible, tiene una función doble: actúa como eje y a la vez aloja y protege la médula que conecta nuestro cerebro con el resto del cuerpo: de ella salen todos los nervios que recogen la sensibilidad dolorosa, térmica, las órdenes de movimiento… el sistema nervioso controla todo nuestro sistema.

El quiropráctico es un especialista en el cuidado de la columna, se concentra en corregir las vértebras de la columna que se encuentran desviadas. Esta desviación, casi siempre indoloro ya que sólo un 15% de los nervios transmiten dolor, altera la función del nervio impidiendo el correcto funcionamiento del órgano, tejido, músculo o glándula inervada por éste.

¿Dolor de lumbares? Interferencia en el sistema nervioso.

¿Migrañas? Interferencia en el sistema nervioso.

¿Indigestión? Interferencia en el sistema nervioso.

¿Cólico del lactante? Lo has adivinado: interferencia en el sistema nervioso.

El estrés causa muchos de los problemas, estrés químico (medicación, alcohol, tabaco), estrés emocional (trabajo, familia), o estrés físico (malas posturas, mochilas sobrecargadas, el nacimiento). La respuesta del cuerpo al estrés siempre es defensiva: los músculos se contraen para proteger el sistema, pero crean más presión sobre las zonas bloqueadas. A lo largo aparecen los síntomas, pero bien antes se ha iniciado un proceso degenerativo que no provoca dolor necesariamente.

¿Por qué esperar la aparición de dolor, o utilizarlo como una medida de nuestro estado de salud?

El dolor suele aparecer tarde, piensa en enfermedades degenerativas como el cáncer por ejemplo, cuando aparece el dolor saltan todas las alarmas y hay que actuar rápido. Una mujer que da a luz sufre mucho dolor: está pasando por un proceso natural y no está enferma, todo lo contario. Ramón Sampedro, escritor y tetrapléjico interpretado por Javier Bardem en “Mar Adentro” dijo “Mi mente es la única parte de mi cuerpo que todavía esta viva. Soy una cabeza atada a un cuerpo muerto.” El no tenía dolor…

 Desde un punto de vista quiropráctico, el futuro de su salud  está en la prevención. El futuro está en cuidarse la columna como uno se cuida los dientes, a diario y a conciencia. Todos hacemos revisiones mas o menos regulares con el dentista, y si algo va mal, siempre nos pueden hacer un empaste, o incluso reemplazar el diente dañado con un implante. No hay implantes vertebrales. Cuidar de su columna es esencial, debería formar parte de nuestra rutina tanto como cepillarse los dientes. La quiropráctica lleva más de 100 años demostrando su eficacia en el cuidado de la columna vertebral. Hoy día es la tercera profesión sanitaria en EEUU, avalado por su eficacia y sus técnicas no invasivas, y por las más de 18 millones de visitas quiroprácticas anuales.

Con un impulso suave y preciso a nivel de la vértebra incorrectamente alineada, el quiropráctico restablece la conexión entre el cuerpo y el sistema nervioso mediante el ajuste quiropráctico, ayudando así al cuerpo a rendir al máximo de su posibilidad, y a la columna a recobrar flexibilidad y resistencia y mejorando nuestra postura. Lo que nos ayuda, entre muchas otras cosas a aguantarnos derechos, mejor que nunca.

¿Sabías que las personas que acuden regularmente a un quiropráctico consumen un 53% menos de fármacos que los que nunca han recibido un ajuste? Materia para reflexión.

Karel Deprez – Quiropráctico – Palma

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